El debate sobre el etiquetado ‘Libre de Aditivos’ en el tequila
En los últimos meses, la industria del tequila ha sido escenario de un intenso debate en torno al etiquetado ‘Libre de Aditivos’. Esta controversia enfrenta a productores tradicionales, que defienden la pureza del destilado, con aquellos que consideran que la regulación actual es insuficiente o engañosa. El tema ha cobrado relevancia tanto en México como en mercados internacionales, donde el consumidor busca cada vez más transparencia sobre lo que consume.
¿Qué significa ‘Libre de Aditivos’?
El término ‘Libre de Aditivos’ se refiere a tequilas que no contienen colorantes, saborizantes, edulcorantes u otros ingredientes añadidos después de la destilación. La norma oficial mexicana (NOM-006-SCFI-2012) permite ciertos aditivos en el tequila, como jarabe de maíz o glicerina, siempre que no superen el 1% del volumen. Sin embargo, algunos productores argumentan que esta práctica desvirtúa la esencia del destilado de agave, especialmente en las categorías 100% agave.
La postura de los productores tradicionales
Maestros tequileros y pequeñas marcas han impulsado un movimiento para etiquetar sus productos como ‘Libre de Aditivos’, buscando diferenciarse de las grandes industrias que utilizan estos insumos para estandarizar sabores o reducir costos. Para ellos, el tequila debe reflejar el terruño y el proceso artesanal, sin intervenciones químicas. Esta postura ha ganado adeptos entre consumidores que valoran la autenticidad y la tradición.
La respuesta de la industria y las autoridades
Por otro lado, el Consejo Regulador del Tequila (CRT) y algunas empresas han señalado que el etiquetado ‘Libre de Aditivos’ puede ser confuso, ya que sugiere que otros tequilas son ‘con aditivos’, cuando en realidad todos cumplen con la normativa. Además, argumentan que la prohibición total de aditivos podría limitar la innovación y la diversidad de perfiles sensoriales. El CRT ha propuesto una regulación más clara para evitar prácticas engañosas y proteger al consumidor.
Implicaciones para el consumidor
Para el aficionado al tequila, esta controversia representa una oportunidad para informarse mejor sobre lo que compra. Leer las etiquetas, conocer las marcas y entender los procesos de producción son herramientas clave para elegir un destilado que se alinee con sus valores. La transparencia en el etiquetado no solo beneficia al consumidor, sino que también fortalece la reputación de la denominación de origen.
El futuro del etiquetado
El debate sigue abierto, con propuestas de modificación a la NOM y campañas de concientización. Mientras tanto, la industria del tequila enfrenta el reto de equilibrar la tradición con las demandas del mercado global. Lo que está claro es que la conversación sobre los aditivos ha llegado para quedarse, y los productores deberán adaptarse a un consumidor cada vez más exigente.
Fuente: Forbes














