El auge del mezcal y su costo ecológico
La producción masiva de mezcal ha provocado un crecimiento acelerado del monocultivo y la clonación del agave, lo que reduce drásticamente su diversidad genética y pone en riesgo a polinizadores clave como murciélagos nectarívoros y colibríes. Así lo advierte el doctor Luis Enrique Eguiarte, del Instituto de Ecología de la UNAM, en una colaboración para #UNAMirada a la Ciencia publicada en La Prensa y difundida por la página de Facebook Agaves Laura Trejo.
El investigador explica que cortar el quiote antes de que la planta florezca amenaza la supervivencia de los agaves silvestres y de toda la cadena de vida que depende de ellos. La floración del agave es el momento en que la planta ofrece néctar y polen a los polinizadores; al impedirla, se interrumpe un ciclo ecológico fundamental.
Monocultivo, clonación y pérdida de diversidad
El texto destaca que la clonación de agaves para satisfacer la demanda de mezcal limita la variabilidad genética de las plantaciones. Esa uniformidad vuelve a las plantas más vulnerables a plagas y enfermedades, y reduce la capacidad de adaptación frente a cambios ambientales. El monocultivo, además, desplaza a otras especies y simplifica el ecosistema.
La diversidad genética no es un detalle técnico: es la base de la resiliencia de los agaves y de los destilados que de ellos se obtienen. Los maestros destiladores y las comunidades productoras conocen bien la importancia de mantener variedades locales y prácticas de manejo que respeten los tiempos de la planta.
El debate entre economía y ecología
En los comentarios de la publicación, Manuel Catalán señaló que el tema es económico: los productores “capan” el agave para mantenerlo de seis a ocho meses más en espera de que mejoren los precios del kilo de piña. Mencionó que en algunas regiones se paga a 3.00 pesos cuando hace poco llegó a más de 30.00, y agregó que los sotoleros elaboran un destilado de quiote y que ese agave capado se convierte en mezcal capón.
Laura Trejo respondió que la situación es compleja. Otra usuaria, Oliva Jovita Galván, opinó que debería prevalecer la ecología, pues a la larga también mejorará la economía: “solo paciencia y amor por la tierra”. Trejo coincidió en que es una decisión de todos, principalmente de productores y consumidores.
Hacia una producción más consciente
El llamado de la UNAM invita a repensar las prácticas de producción y consumo. Mantener la floración de una parte de los agaves, diversificar las plantaciones y valorar el trabajo de los productores son medidas que pueden contribuir a la supervivencia de los agaves silvestres y de los polinizadores que dependen de ellos. La industria del mezcal, el tequila, la raicilla, el bacanora y el sotol enfrenta el reto de crecer sin sacrificar la biodiversidad que le da origen.
Fuente: Publicación de Agaves Laura Trejo en Facebook, que cita la colaboración del doctor Luis Enrique Eguiarte (Instituto de Ecología, UNAM) para #UNAMirada a la Ciencia en La Prensa: https://bit.ly/3U6Tht6.














