El agave cruza el Pacífico
Australia, conocida por sus vinos y cervezas artesanales, está incursionando en la producción de destilados de agave. Sin embargo, estos productos no pueden llamarse tequila ni mezcal, ya que ambas denominaciones están protegidas por su origen mexicano. Los productores australianos están creando sus propias versiones, respetando el proceso tradicional pero adaptándolo a su territorio.
¿Por qué no pueden llamarse tequila?
El tequila solo puede producirse en regiones específicas de México, principalmente en Jalisco, y debe cumplir con estrictas normas de la Denominación de Origen. Lo mismo ocurre con el mezcal, que tiene su propia denominación. Los destilados australianos, aunque elaborados con agave, no cumplen con estos requisitos geográficos, por lo que se comercializan como “espíritus de agave” o “agave spirits”.
El proceso y el territorio
Los productores australianos utilizan variedades de agave como el Agave americana y el Agave salmiana, que se adaptan bien al clima seco de regiones como Queensland y Nueva Gales del Sur. El proceso incluye la cocción de las piñas, fermentación y destilación, similar al método tradicional mexicano. Sin embargo, cada destilador imprime su sello local, utilizando agua y levaduras autóctonas, lo que da como resultado perfiles de sabor únicos.
Una tendencia global
Australia no es el único país que produce destilados de agave fuera de México. En Estados Unidos, Sudáfrica y Nueva Zelanda también han surgido productores que buscan aprovechar la popularidad de los destilados de agave. Aunque no pueden usar las denominaciones protegidas, estos espíritus están ganando reconocimiento por su calidad y originalidad.
El futuro del agave australiano
La industria australiana de destilados de agave es aún pequeña, pero promete crecer. Los productores locales están educando a los consumidores sobre las diferencias con el tequila y el mezcal, y promoviendo el consumo de estos espíritus en cócteles como la margarita. La clave está en respetar la tradición agavera mientras se celebra la innovación y el terruño australiano.
Fuente: Sydney Morning Herald















