
Mezcal en el Estado de México: DO, patrimonio biocultural y el homenaje a Simitrio Vargas
El Estado de México tiene mezcal. Y tiene historia. Mucho antes de que los instrumentos jurídicos de la Denominación de Origen llegaran a reconocer su producción, comunidades de esta entidad ya destilabanagave con técnicas transmitidas de generación en generación. @el_vaga_m lo recuerda con un post educativo publicado el 25 de febrero de 2026 que merece ser leído con atención.
Un avance legal que llega tarde, pero llega
La reciente incorporación del Estado de México a la Denominación de Origen del Mezcal representa un reconocimiento histórico. Durante años, los productores mexiquenses quedaron fuera de un marco legal que, en teoría, debería proteger y visibilizar exactamente ese tipo de producción artesanal y ancestral.
Sin embargo, el avance jurídico no resuelve todo. Como señala @el_vaga_m, persisten barreras concretas que dificultan el acceso real de los pequeños productores a los beneficios de la DO:
La legitimidad cultural no espera al papel
Una de las ideas más poderosas del post de @el_vaga_m es esta: la legitimidad cultural no depende solo del reconocimiento institucional. El mezcal del Estado de México existía antes de la DO y seguirá existiendo con o sin certificados.
Lo que otorga valor real a un mezcal no es el sello oficial, sino la transmisión generacional del conocimiento: quién enseñó a quién, qué variedad de agave se eligió, cómo se cocina, cuánto tiempo se fermenta, qué tipo de destilación se usa. Esos saberes son el verdadero certificado de autenticidad.
Simitrio Vargas: un nombre que debe recordarse
El post rinde homenaje al maestro mezcalero Simitrio Vargas, figura clave en la historia del mezcal mexiquense. Su nombre es un recordatorio de que detrás de cada botella hay una persona con historia, y que el reconocimiento que la industria muchas veces otorga a marcas y distribuidores debería llegar primero a quienes producen con las manos y el saber.
Honrar a Simitrio Vargas es también honrar a todos los maestros y maestras que producen mezcal sin que el mundo los conozca por su nombre.
Reflexión final: más DO, menos burocracia
El Estado de México necesita algo más que una firma en el Diario Oficial: necesita que los mecanismos de la DO sean accesibles, que los costos de certificación se reduzcan, que el acompañamiento llegue hasta los palenques y que los productores sean reconocidos como sujetos de derecho —no solo como recursos de una industria en expansión.
El mezcal del Estado de México tiene todo para brillar. Solo necesita que el sistema jurídico y comercial esté a la altura de su historia.
Fuente: @el_vaga_m vía Instagram.















