Los murciélagos nariz larga siguen al agave cada vez más al norte

Hay una especie cuya supervivencia está tan profundamente entrelazada con el agave que su historia es también la historia del maguey: el murciélago nariz larga mexicano (Leptonycteris nivalis). Y las últimas noticias sobre esta especie vulnerable son tan preocupantes como fascinantes.
El hallazgo
Investigadores de Bat Conservation International confirmaron que muestras de ADN de plantas de agave y alimentadores de colibriones cerca del Bosque Nacional Gila en Nuevo México muestran la presencia de estos murciélagos a aproximadamente 160 kilómetros al norte de sus sitios de descanso establecidos en el condado de Hidalgo.
Los datos, recolectados en 2024 y confirmados a principios de 2026, sugieren que los animales extienden sus rutas nocturnas unos 50 kilómetros adicionales para encontrar agaves en flor más saludables, lejos de zonas afectadas por sequía.
La relación entre el murciélago y el agave
El murciélago nariz larga se alimenta del néctar de las flores del agave durante su migración anual desde México hacia el suroeste de EE. UU.; a cambio, es el polinizador primario de muchas especies de agave, incluidas las que se usan para producir mezcal.
El problema: el agave tarda más de una década en florecer y muere después de hacerlo solo una vez. Si la sequía afecta la disponibilidad de floradas, los murciélagos deben volar más lejos gastando más energía.
Un corredor de néctar en construcción
Desde 2018, investigadores y voluntarios han plantado aproximadamente 185,000 agaves en el llamado “corredor de néctar”, una ruta de plantas que facilita la migración de los murciélagos. La especie fue declarada en peligro de extinción en 1988, con menos de 10,000 individuos. Su recuperación depende directamente de la disponibilidad del agave.
Fuente: US News / Associated Press vía journal-news.net.













