Detención del alcalde de Tequila: riesgos de extorsión para la industria agavera
La detención del presidente municipal de Tequila, Jalisco, Diego Rivera Navarro, acusado de vínculos con el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) y de presuntos actos de extorsión contra destilerías y comercios locales, pone en el centro del debate un tema que la industria agavera prefería mantener fuera del radar: la seguridad operativa en las zonas de producción.
Los hechos
La Fiscalía General de la República (FGR) acusó a Rivera Navarro de delincuencia organizada con fines de secuestro y secuestro agravado. Según la acusación, en 2021 habría sido responsable del levantamiento de Guillermo Cordero García, precandidato de Morena, y de su suplente, para imponerles la renuncia a sus postulaciones bajo el amparo del CJNG.
Un juez dictó prisión preventiva en el juzgado de Almoloya de Juárez. También fueron detenidos el director de Seguridad Pública, Juan Manuel Pérez Sosa, y el director de Catastro y Predial, Juan Gabriel Toribio.
Implicaciones para la industria
El municipio de Tequila, Jalisco, es el epicentro histórico de la industria tequilera. La presencia de actores del crimen organizado en su gobierno municipal es una señal de alerta sobre la vulnerabilidad de las cadenas productivas en zonas de alta actividad económica.
Las destilerías, ranchos agaveros y negocios relacionados con el turismo tequilero están potencialmente expuestos a esquemas de extorsión cuando las autoridades locales están cooptadas por grupos criminales.
Un llamado a la transparencia institucional
Este caso subraya la necesidad de fortalecer los mecanismos de control en los gobiernos municipales de las principales zonas productoras. La industria agavera necesita certeza jurídica y seguridad operativa para crecer de manera sostenida.
Fuente: análisis editorial basado en información de dominio público / Agaves.pro.

















